Fiesta del Chamamé en el Anfi
El sábado 19 a las 16 h, el Anfiteatro del Parque Centenario será sede de un encuentro de músicos de la escena local dedicado a la música del Litoral, especialmente, al chamamé, una de sus expresiones más representativas, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La propuesta reunirá música, canto y baile a través de un repertorio que recupera la tradición chamamecera y su vínculo con la identidad y las celebraciones comunitarias del Litoral. La jornada también rendirá homenaje a Mario del Tránsito Cocomarola, figura fundamental en la historia del género.
Participarán Javier Acevedo en acordeón, Thomas Ferreyra en guitarra, Juan Cruz Kuriluk en bajo y Roberto Silveti en percusión, junto a las voces de Carolina Rojas, Agustín Macías, Daniel Muñoz y Milagros Arancet. Como artistas invitados se sumarán Bernabé Sánchez en acordeón y Juliana Gallipoliti en canto.
El chamamé, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El chamamé forma parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO desde 2020. La distinción reconoce una expresión cultural con fuerte presencia en la provincia de Corrientes y en otras regiones del Litoral argentino, donde la música, el canto, la danza y las celebraciones comunitarias forman parte de la vida cotidiana.
La UNESCO destaca la transmisión del chamamé entre generaciones y su papel en encuentros familiares, celebraciones religiosas y fiestas comunitarias. La práctica incluye la música, el baile de pareja abrazada, las musiqueadas y el sapucay, expresión vocal que comunica emociones como alegría, tristeza, dolor o valentía.
El chamamé también refleja la diversidad cultural del Litoral. Sus raíces incluyen la tradición guaraní, tanto en su historia musical y poética como en el uso del guaraní y el yopará, y expresa valores vinculados con el amor por la tierra, la naturaleza, la espiritualidad y la identidad de sus comunidades.
Su reconocimiento por la UNESCO pone en valor una tradición viva, cuyo patrimonio no reside solo en las canciones, sino también en los saberes, las prácticas, los encuentros y las formas de transmisión que mantienen vigente al chamamé de generación en generación.
Entrada lbre por orden de llegada hasta completar la capacidad del anfiteatro. Se suspende por lluvia.
